Tumores cerebrales

Especialidades - Neurocirugía

Descripción

Tumores cerebrales

Los tumores cerebrales se originan cuando un grupo de células cerebrales o bien de otras estructuras intracraneales comienza a crecer de forma independiente y desordenada, formando un tumor o masa que induce una sintomatología clínica por compresión de estructuras vecinas o por un aumento de la presión intracraneal normal. En múltiples casos los tumores se detectan al realizar estudios de imagen prescritos por otros motivos.

Estos tumores pueden tener un comportamiento benigno, como en el caso de los meningiomas y neurinomas, los cuales mantienen un crecimiento lento y progresivo, habitualmente desplazando estructuras adyacentes sin invadirlas. Estas lesiones se originan a partir de las envolturas cerebrales (meninges-meningiomas) o nerviosas (neurinomas), y pueden aparecer también en cualquier nivel de la columna vertebral.

El tratamiento de estas lesiones es quirúrgico si adquieren un tamaño importante y producen sintomatología. En algunos casos puede realizarse un seguimiento en consultas y adaptar el tratamiento según la evolución clínica y radiológica.

Los tumores cerebrales primarios (gliomas) tienen un carácter de malignidad, y aparecen a partir de la transformación del propio tejido cerebral. Su crecimiento es mucho más rápido y agresivo, infiltrando a distancia las estructuras cerebrales.

En estos casos la primera etapa en el tratamiento es la cirugía, con el objetivo de extirpar la mayor cantidad de tejido tumoral posible, lo cual tiene influencia en el pronóstico del paciente.

Los pacientes oncológicos pueden desarrollar metástasis cerebrales cuando el tumor primario (pulmón, mama, colon, etc.) envía células malignas que anidan y crecen en otros órganos, entre ellos el cerebro. Hoy en día a muchos de estos pacientes se puede ofrecer un tratamiento neuroquirúrgico para extirpar la lesión.

Tratamiento

El tratamiento neuroquirúrgico de las lesiones cerebrales se lleva a cabo mediante una craneotomía, técnica mediante la cual se alcanza la zona donde se encuentra el tumor a través de una ventana que realizamos en el hueso craneal.

Los tipos de craneotomías son muy variados en dependencia del tipo de lesión que queramos abordar, y en contra de lo que pueda parecer, son por lo general intervenciones bien toleradas por el paciente y con un postoperatorio bastante confortable, ya que habitualmente sólo se requiere en este período una analgesia convencional tipo paracetamol, dexketoprofeno o metamizol.